COSTOS DE TRANSPORTE ANTE ALZA DE ENERGÉTICOS
• Disminuir costos de transporte sin afectar las tareas de distribución
• El transportista es mucho más que un simple prestador de servicios
Conforme se había anunciado a finales de 2009, el ajuste gradual de precios de los energéticos está de vuelta: gasolina, diésel, gas y electricidad aumentarán cada mes según la inflación esperada y el comportamiento de los precios internacionales del petróleo.
Si bien el suministro de cada energético supone una problemática distinta para cada empresa, ante el inexorable aumento de precios –que necesariamente impacta en los costos–, las compañías se ven obligadas a revisar sus estructuras operativas para atenuar el impacto.
“El combustible es un componente importantísimo en toda la estructura de costos del transporte, por eso las empresas tienen que vigilarlo en forma muy precisa”, afirmó Hernán Chacón Castro, Director de Consultoría y Transporte de Netlogistik.
Al señalar que el costo del transporte representa alrededor del 75% del costo de la logística, el entrevistado puntualizó que los aumentos de precios en el diésel y la gasolina sí afectan el costo del transporte; pero no en la dimensión en la que suele decirse.
“El precio de estos energéticos es sólo una parte del costo total del transporte, de ahí que aquellos que trabajan bajo contrato saben que en cuanto el Diario Oficial de la Federación publica el porcentaje de alza, en esa medida éste se ajusta automáticamente”.
¿Cuáles son los factores que disparan el costo del transporte? preguntamos. “Existen tres factores principalmente. El primero lo constituyen los tiempos muertos del transporte, es decir, los camiones que por una u otra causa están parados”.
“Varias son las causas por las que los camiones están parados: es común la falta de una adecuada programación de los viajes, es frecuente también creer en el espejismo aquel de tener 200 camiones frente al centro de distribución esperando carga”, comentó Hernán Chacón.
MANTENIMIENTO
Tras referirse al mantenimiento como otra de las razones por las que los camiones deben parar, explicó que la diferencia entre ser reactivo o preventivo incide en los costos. “Un deficiente manejo del mantenimiento se convierte en muchos dolores de cabeza”.
“Sobra decir que cuidar el estado en el que se halla la flota es un asunto más que vital, lo mismo que llevar un control estricto de los consumos de diésel, gasolina, aceite y neumáticos, de lo contrario se tiene que pagar factura por todo ello”.
“El segundo factor –que es el que encontramos con más frecuencia–, es el hecho de que el camión realice muchos viajes, porque entre menos viajes menos productivo y eficiente es, sobre todo cuando estos movimientos no responden a una planeación”.
Los tiempos de carga y descarga también originan enormes ineficiencias. “Si cité a los transportistas a las 8:00 de la mañana es porque a esa hora voy a atenderlos. ¿Para qué los llamo a las 8:00 si cargarán o descargarán hasta las cuatro de la tarde?”.
Las compañías que utilizan los camiones por debajo de su capacidad de carga tarde o temprano lo ven reflejado en sus costos. De igual modo, aquellos que no recurren a las cargas de compensación también sufren las consecuencias de ello.
“La carga de compensación baja los costos porque la idea es que un camión que va de un punto a otro para llevar mercadería, no regrese vacío en el viaje de vuelta. También es importante que el tracto siempre esté viajando”, añadió Chacón Castro.
A decir del entrevistado, frecuentemente las áreas de tráfico de una misma empresa trabajan por separado. “Por un lado, el área de importaciones contrata a un determinado transportista; por otro, el área de despacho contrata sus viajes con otra firma”.
“Es preciso tener una visión integral del transporte para que las áreas de despacho y recibo dejen de ser esos mundos aparte. Sus funciones son diferentes, a la mejor unos están en el segundo piso y los otros en el cuarto; pero los dos pertenecen al mismo ámbito”.
“El hecho de que cada uno de ellos haga su propia negociación acaba impactando en los costos porque si se juntaran ambos volúmenes de carga podría conseguirse una mejor tarifa, se planificarían bien las rutas y se explotaría más eficientemente la flota contratada”.
CAMBIO CULTURAL
Interrogado sobre el fondo de la situación que enfrenta el transporte, el Director de Consultoría y Transporte de Netlogistik admitió que si bien las razones por las que se dispara el costo del transporte son obvias, la solución sigue una ruta tortuosa.
“Lo que sucede es que en transporte no hay nada escrito ni nada totalmente definido, vamos en tránsito hacia un cambio cultural que exige que los transportistas y, quienes los contratan, se miren a sí mismos como socios de negocio, que trabajen juntos para optimizar la distribución.”
En opinión del directivo, en el momento en que el usuario asume como propios los camiones del transportista se abre un horizonte de posibilidades que conducen a una relación en la que ambos protagonistas resultan beneficiados.
“El transportista debería de verse como un socio, no como simple prestador de servicios, y para ello tendrían que firmarse contratos a través de los que se establezca una relación más firme, de mediano plazo, por lo menos”.
Otra de las ventajas que traería consigo el que transportistas y usuarios entablaran una relación distinta a la que ahora observamos, estriba en el hecho de que la estructura de costo se definiría conjuntando las dos perspectivas.
“Se están dando los primeros pasos que van a conducirnos a un cambio cultural que nos dejará ver una relación distinta. El mismo entorno va empujando hacia allá, como ocurre con el desarrollo de los biocombustibles”.
“El ganar-ganar es una realidad en otros mercados y, si partimos del hecho de que usuario y transportista tienen un interés común, la eficiencia no es algo inalcanzable; por el contrario, es una necesidad impostergable”, concluyó Hernán Chacón.
|